La psicoterapia no es un proceso mágico ni pasivo, sino un trabajo en equipo entre el terapeuta y el paciente. Nuestra metodología clínica se basa en una integración de enfoques terapéuticos contemporáneos, priorizando la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) enriquecida con terapias de tercera generación como el Mindfulness y la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).
El proceso comienza con una evaluación exhaustiva para comprender no solo el síntoma o motivo de consulta, sino el contexto vital completo del paciente. A partir de ahí, establecemos objetivos terapéuticos claros y medibles. Durante las sesiones, no solo escuchamos; proporcionamos psicoeducación y enseñamos estrategias concretas de regulación emocional y reestructuración cognitiva que el paciente puede aplicar en su día a día desde la primera semana.